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Posts Tagged ‘pulmón’

     Cuántas veces hemos oído hablar de terapias energéticas, incluso nos hemos tratado con ellas, sin llegar a entender realmente el concepto de energía ni de circulación energética.  Hoy quiero acercaros a la idea del sistema circulatorio energético, especialmente para aquellos de vosotros que os habéis tratado con acupuntura o tenéis curiosidad en descubrir qué es eso de los meridianos.

     La mejor manera de comprender el sistema circulatorio energético es asemejarlo al sistema circulatorio sanguíneo. Del mismo modo que la sangre circula por arterias, venas y capilares, recorriendo todo el cuerpo y nutriendo nuestros órganos y tejidos, la energía circula también por un sistema de vasos, cumpliendo funciones análogas: nutrir de energía nuestros órganos y tejidos.

El sistema circulatorio energético está estructurado de la siguiente manera:

  • Meridianos (Jing):
    • 12 meridianos principales: cada uno conecta con un órgano, nutriéndolo de energía. Toma el nombre del órgano que rige ( meridiano del pulmón, del hígado, del corazón, etc…) La mitad de ellos tienen carácter yin, la otra mitad, carácter yang.
    • 12 meridianos tendino-musculares: parten de los meridianos principales y circulan por músculos, tendones y articulaciones, llevando energía defensiva ( Oe) que nos protege de la energía perversa procedente del exterior.  En MTC se entiende por energía perversa cualquier agente del medio que perturba la circulación energética natural del organismo. Es el caso de la humedad, el frío, el calor, el viento, el calor de verano y sequedad.
    • 12 meridianos distintos:  conectan  los canales tendino-musculares a los órganos.
    •  8 meridianos  extraordinarios: también conocidos como vasos maravillosos, conectan entre sí a los meridianos  principales, regularizando la circulación energética por ellos.
  • Vasos ( Luo):
    • 12 Luo transversales: relacionan los 12 meridianos entre sí, conectándolos en parejas yin – yang.
    • 15 Luo longitudinales: circulan paralelos a los 12 meridianos principales, pero más superficialmente. Su recorrido es más corto. 12 salen de los meridianos principales, otros dos  de dos meridianos extraordinarios y el último del gran luo del bazo.
    • Capilares:  ramificaciones desde los Luo transversales y longitudinales.

     La estructura de meridianos y vasos forma el sistema circulatorio energético. La energía va recorriendo todos los canales, nutriendo y defendiendo nuestro cuerpo de las agresiones del medio.  Una vuelta de este circuito sería de la siguiente forma:

     Partimos del pulmón. La energía sale del órgano y circula por el meridiano del pulmón ( yin)  hacia la mano.  En ésta conecta con el canal del intestino grueso (yang).  Asciende por este canal de nuevo  siguiendo el brazo.  Una rama de este canal parte de la clavícula hacia la cabeza, donde comunica con el canal del estómago ( Yang).  Por este canal continúa circulando por el cuello, fosa supraclavicular, diafragma y estómago. Sale del estómago, entra en el abdomen  y circula hacia abajo, pasando por la rodilla, el borde antero-lateral de la tibia y el dorso del pie, donde conecta a través de otra rama con el canal del bazo ( yin). Por este canal, la energía retoma el ascenso siguiendo la parte interna de la pierna hasta entrar en la cavidad abdominal. Entra en el bazo, atraviesa el diafragma y alcanza el corazón ( yin).  Desde el corazón, sigue circulando por el canal que lleva su nombre atravesando el pulmón, descendiendo por la cara interna del brazo hacia la mano, alcanzando el canal del intestino delgado ( yang). Por este canal, sigue la circulación de retorno ascendiendo por el brazo hacia la fosa supraclavicular. A esta altura, se ramifica y asciende por el cuello, hacia la mejilla hasta alcanzar la parte interna del ojo, donde comunica con  el canal de la vejiga (yang). Asciende hacia la frente, la región temporal, el vértex, la nuca, escápula, desciende por la espalda paralelo a la columna. Se ramifica en la región  lumbar hacia la vejiga una rama y hacia el glúteo la otra, que, descendiendo por la parte trasera de la pierna, es la que comunica con el canal del riñón en el pie. Por este canal asciende de nuevo por la pierna, siguiendo la cara interna, hacia el riñón. Desde el riñón, sale una rama hacia arriba pasando a través del hígado y el diafragma hacia el corazón. Allí se une al canal del pericardio  (yin).  La rama torácica de este canal se dirige hacia la axila, desciende por el centro de la cara interna del brazo y entra en la palma de la mano. En esta zona vuelve a ramificarse, una de las ramas se dirige al dedo anular, donde conecta con el meridiano del triple calentador (yang).  Desde este canal, la energía asciende de nuevo por el brazo ( cara posterior) hasta el hombro y el tórax. En el tórax  se ramifica, ascendiendo una rama por el cuello hacia el ángulo externo del ojo, donde comunica con el canal de la vesícula biliar ( yang).  Desde aquí, desciende de nuevo hacia el cuello, fosa supraclavicular, parte anterior de la axila, costado, cadera, cara lateral del muslo y sigue hacia abajo hasta conectar con el canal del hígado en el pie (yin). De nuevo asciende siguiendo  el  dorso del pie, la cara interna de la pierna, abdomen, estómago, hígado, diafragma y alcanza el pulmón, cerrando el ciclo.

     Este circuito no es una descripción completa de cada uno de los canales, sino del circuito que sigue la energía en nuestro organismo para nutrir los órganos a través de los doce meridianos principales. Las distintas ramificaciones y cruces con el resto de canales completan la circulación llevando la energía a todos los rincones de nuestro cuerpo.

     En sucesivos artículos iré describiendo cada uno de los canales de manera individual, para así completar nuestro nivel cultural en cuanto al sistema energético de meridianos.

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      Las piezas de seda o las ocho piezas del brocado, como también se las conoce, tienen casi mil años de antigüedad. A lo largo del tiempo, han surgido distintas versiones, todas ellas válidas, pues conservan la raíz del Qi Gong (ver artículo  “Qi Gong: ejercicio para la salud y la mente”)

     Las piezas de seda son un conjunto de ocho ejercicios orientados a promover la circulación de la energía con el objetivo de nutrir a los órganos. Para ello se vale de distintos estiramientos de las extremidades y movimientos del tronco, acompañado cada movimiento con la respiración. Existen dos versiones: las piezas en posición sedente y las piezas de pie. Las más conocidas son éstas últimas y, por ello, las que se desarrollarán en este artículo. Pueden realizarse de manera independiente,en función de la parte que queramos trabajar, o  la serie completa. Veámoslas:

Las Ocho piezas de seda, de pie

Posición inicial: 

     Colóquese de pie, con los pies separados a la distancia de los hombros. Éstos han de permanecer erguidos, la espalda recta y el coxis ligeramente inclinado hacia adelante para estabilizar la postura. La cabeza alta, de modo que la barbilla esté paralela al suelo. Sienta como un hilo tira del centro de su coronilla hacia el cielo, esto le ayudará a mantener la postura correcta y elevar la energía. Los brazos caen de manera natural. cierre los ojos y respire con tranquilidad. si puede, respire desde el vientre ( Dan Tien Inferior). Cuando esté listo, abra los ojos y mire al frente. 

Primera pieza:

    Esta primera pieza consiste en unos estiramientos laterales del torso con el fin de promover la circulación energética en el triple calentador.  De este modo, se masajean todos los órganos vitales, disolviendo estancamientos que pueden llegar a ocasionar molestias y enfermedad. Especialmente indicada para la espalda y sus dolencias.

Movimiento:  Desde la posición inicial, cruce los dedos de las manos y  levante los brazos hacia la cabeza ,  por delante de usted. Al mismo tiempo, inspire. Cuando los brazos lleguen a lo alto debe haber terminado la inspiración. Levante ligeramente los talones para estirar también las piernas a lo largo del movimiento, de modo que al terminar esté de puntillas. Vuelva a bajar los brazos, esta vez por los lados, soltando el aire y bajando también progresivamente los talones. Al final del movimiento, los brazos deben estar de nuevo a lo largo, los talones apoyados y haber soltado todo el aire.  Conserve los brazos ligeramente doblados tanto al subir como al bajar.

Repita el movimiento 12 veces.

Segunda pieza:

Esta segunda pieza fortalece la zona lumbar y corrige el coxis. También tonifica los riñones. Es importante mantener la postura del jinete sin que tambaleen las piernas, así que baje solo lo que pueda.

Movimiento: Desde la posición de la pieza 1, de un paso con la pierna derecha hacia el mismo lado y doble las rodillas adoptando la postura del jinete. Suba las manos a la altura del pecho y una las palmas. Sepárelas abriendo hacia los lados, de modo que parezca que estira un arco; los dedos de la mano derecha se cierran salvo el índice y el corazón, que permanecen estirados a modo de flecha. La vista en el horizonte, apuntando a un objetivo muy lejano. Baje los brazos en círculo y repita el movimiento de manera simétrica hacia el lado izquierdo. Al subir los brazos y preparar el arco, inspire; expire al soltar la flecha.

Realice 12 repeticiones.

Tercera Pieza:

Esta serie armoniza el estómago y lo fortalece, ayudando el proceso digestivo y actuando favorablemente sobre las defensas.

Movimiento: Desde la posición de la pieza anterior, recupere la altura normal y acorte la distancia de los pies hasta una apertura igual a la de los hombros. Para ello desplace el pie derecho hacia el izquierdo. Coloque ambas manos a la altura del estómago con las palmas hacia arriba. Levante la mano izquierda hacia arriba, empujando; al mismo tiempo, baje la mano derecha con la palma hacia abajo hasta el costado, también empujando. No tense los músculos. Invierta el movimiento, subiendo la derecha y bajando la izquierda. Esto completa un ciclo. Tome aire al separar los brazos y exhale al acercarlos.

Realice 12 ciclos.

Cuarta pieza:

Este movimiento regula los órganos y la cabeza, favoreciendo la salud de manera generalizada. Trabaja especialmente sobre los estancamientos ocasionados por las  emociones.

Movimiento: Deje caer los brazos de manera natural sobre los costados.Tome aire. Gire la cabeza hacia la izquierda y mire hacia atrás, soltando el aire. Es muy importante que mantenga la vista en la línea del horizonte y vaya recorriéndolo según gira la cabeza, de modo que realmente mire hacia atrás al final del recorrido. Gire ahora hacia la derecha, tomando aire hasta legar al frente y soltándolo según llega al lado derecho. Repita el ciclo 6 veces. Ahora coloque las manos en los riñones y repita los giros de cabeza otras 6 veces. Por último, coloque las manos a la altura del pecho, con las palmas hacia arriba y repita otras 6 veces.

Quinta pieza:

Esta pieza beneficia el corazón y los pulmones. Especialmente indicada en problemas coronarios.

Movimiento: desde la posición de la pieza anterior desplace el pie derecho ampliando la distancia hasta la postura del caballo. coloque las manos sobre las rodillas, con los dedos sobre la cara externa de los muslos. Desplace el peso hacia la pierna izquierda y alinee cabeza, columna y pierna derecha. mantenga tres segundos y vuelva a la posición central. Desplace ahora el peso hacia la otra pierna y alinee. Complete 12 ciclos. Inspire en los extremos y exhale en la posición central.

Sexta pieza:

Actúa directamente sobre los riñones, mejorando la vitalidad. Especialmente indicada en casos de cólicos nefríticos.

Movimiento: desde la posición de la pieza anterior, desplace el pie izquierdo cerrando la posición hasta una distancia igual a la de los hombros. Suba los brazos por delante, con las palmas de las manos hacia arriba y estire completamente los brazos por encima de su cabeza.Inspire. Mantenga 3 segundos, inclínese hacia delante y baje todo lo que pueda, exhale. Debe alcanzar sus pies, sin doblar las rodillas. si no lo logra, baje hasta donde llegue y ,mantenga unos segundos. Si alcanza los pies, sujételos tirando ligeramente hacia arriba de ellos, tensionado levemente el cuerpo e inspirando. Mantenga 3 segudos. Suba lentamente y lleve las manos a los riñones, presione ligeramente, exhale.

Realice 12 repeticiones.

Séptima pieza:

Este movimiento está indicado para armonizar el hígado y la acumulación de emociones. Especialmente indicado en las afecciones hepáticas y siempre que sea necesaria una limpieza de hígado o vesícula biliar.

Movimiento: desplace el pie derecho y adopte la posición del caballo. Cierre los puños y extienda un brazo hacia el lateral con un movimiento de torsión, como si quisiera golpear con el dorso del puño. El otro brazo se desplaza hacia el costado. Recoja el brazo extendido y repita con el otro completando el ciclo. Exhale al golpear.

Realice 12 repeticiones.

Octava pieza:

Esta pieza completa las anteriores eliminando los bloqueos que hayan podido quedar.

Movimiento: recupere la distancia de los hombros desplazando el pie izquierdo. Deje caer los brazos de manera natural  a lo largo de los costados. Elévese de puntillas, mantenga unos segundos y déjese caer,rebotando ligeramente sobre sus talones. Repita 6 veces. ahora coloque las manos en la cintura y elévese de nuevo, repitiendo otras 6 veces. Coloque las manos delante del pecho, con las palmas hacia arriba, y repita nuevamente 6 veces. Inspire al elevarse, exhale al bajar.

Al terminar, deje caer los brazos hacia los costados  y mantenga las postura relajada unos minutos.

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